domingo, 21 de noviembre de 2010

Suplementos nutricionales para el cerebro: grasas de origen marino.



El objetivo de la suplementación nutricional es la de complementar la dieta (que la mayoría de las veces no es equilibrada y variada) con el fin de optimizar la salud. Las grasas no solo son el componente estructural básico del cerebro sino que tienen además importancia fundamental en su funcionamiento, el cual será óptimo cuando existe un equilibrio entre grasas poliinsaturadas de tipo omega 6 (ácido linoleico) y omega 3 (ácido alfa linolénico). Para que este equilibrio se mantenga, la proporción de grasas omega 6 y omega 3 debe ser menor de 10:1 debido a su naturaleza competitiva y sus funciones biológicas diferentes.


El ácido alfa-linolénico (omega 3) esta presente en grandes concentraciones en el sistema nervioso central, siendo imprescindible para su desarrollo y funcionamiento; presente también en las membranas celulares, a las que da flexibilidad y en el sistema visual (ojo y particularmente en la retina). Debido a que el ácido linoleico (omega 6) se encuentra en la mayoría de los alimentos, principalmente en los aceites vegetales (girasol, soya, maíz, sésamo, palma entre otros), la dieta en general aporta demasiado omega 6, ácidos grasos que forman eucosanoides derivados del ácido araquidónico (AA), los cuales favorecen la inflamación, en detrimento de los eucosanoides derivados del ácido eicosapentanoico (AEP) y el ácido decosahexanoico (DHA), los cuales no tienden a promover la inflamación; es por ello que las dietas ricas en ácidos grasos omega 3 producen eucosanoides más beneficiosos y por tanto menos inflamación, reduciendo el riesgo de enfermedades crónicas.


Un mayor consumo de pescados de agua fría, específicamente especies que habitan en aguas oceánicas profundas o en arroyos de montaña (salmón, caballa, atún, sardinas, truchas) puede restituir el equilibrio entre los ácidos grasos omega 6 y omega 3, sin embargo esta opción conlleva un riesgo de toxicidad, a consecuencia de todas las sustancias perjudiciales que pueden estar almacenada en la grasa del pescado (metales pesados, pesticidas, compuestos químicos tóxicos, etc), por lo que la suplementación pudiera ser una alternativa mejor y mas segura para la obtención de este nutriente. Dosis recomendada. 1-2 gr/día.


Dra. Iraima Acuña. Especialista en Nutrición.

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